nuestra identidad

Identidad, Filosofía y Objetivos

Nuestra identidad

  1. El Seminario Menor Arquidiocesano de Popayán, es una obra de la Arquidiócesis de Popayán, para la educación integral de los niños y los jóvenes a través de un claro P.E.I. que tiene su origen en la persona de Cristo y su raíz en la doctrina del Evangelio. Se identifica, por tanto, con los lineamientos de la Escuela Católica, y se fundamenta en la filosofía cristiana, teniendo como modelo la vida y obra de Jesús.
  2. Los niños y los jóvenes, a la vez que siguen sus estudios académicos, encuentran un ambiente propicio para su formación integral, humana y cristiana. El Seminario Menor pretende guiar a sus estudiantes hacia la madurez requerida a nivel emocional, intelectual y vocacional que permita una construcción de proyectos de vida basados en valores y en la concepción de cristianos comprometidos con la sociedad actual. Por otra parte, el Seminario Menor apoya el descubrimiento de la vocación sacerdotal, realizando seguimiento a quienes sientan éste llamado.
  3. En la actualidad, el Seminario Menor Arquidiocesano es dirigido por Sacerdotes nombrados por el Señor Arzobispo, y está afiliado a la Confederación Nacional de Centros Educativos Católicos (CONACED). Es un Colegio de carácter privado, sin ánimo de lucro y su P.E.I. acata y respeta toda la legislación vigente en materia educativa, aplica sus normas disciplinarias con el espíritu de la Escuela Católica, orientado hacia la promoción de un ambiente pedagógico en el que prima el amor, la comprensión, el respeto mutuo, la convivencia, la disciplina y la exigencia.

Nuestra Filosofía

Los principios fundamentales de nuestra filosofía son:

1. El hombre se realiza en el mundo, obra del amor creado de Dios Padre y con el paso de los tiempos, se organiza en diversos tipos de sociedad, respondiendo así a su íntima necesidad de comunicación y colaboración. Pero es la nación concreta donde se realiza un proyecto histórico-cultural común y los valores que fortalecen la nacionalidad deben ser conscientemente asumidos y responsablemente promovidos.
2. El núcleo básico y fundamental, tanto de la sociedad como de las naciones es la familia, lugar ideal e insustituible para el normal desarrollo y crecimiento de la persona. Un clima familiar estable, fundado en el mutuo amor y comprensión, y un ambiente de sana libertad y diálogo, abierto a las relaciones de amistades y colaboración con las demás familias permite y favorece el desarrollo integral y equilibrado de la persona.
3. Aun siendo lugar ideal para la educación y su principal responsable, la familia, encuentra no pocas dificultades y limitaciones en el cumplimiento de esta misión, sobre todo cuando se trata de la asimilación y desarrollo de los conocimientos científicos mediante el estudio
sistemático de los principales aspectos de la cultura.
4. Para superar estas limitaciones y dificultades se han creado diversas instituciones, entre las que sobresale la escuela como lugar privilegiado de promoción integral de la persona, mediante la asimilación viva, sistemática, crítica y creativa de los valores culturales.
5. Consideramos como sujeto, y fin primordial de la educación a la persona humana en su unidad e integridad: consecuentemente afirmamos que la persona debe ser el centro y la perspectiva desde donde se conciba, organice y oriente todo el proceso educativo.
6. Toda vida humana consciente presupone la escogencia y la elaboración de un sistema de VALORES que orienten toda su actividad en el proceso de su realización. Proclamamos y hacemos nuestros, como valores supremos del hombre, los valores Evangélicos, expresados en síntesis y profundidad, en el Sermón del Monte y explicitados, según los tiempos y lugares, por la tradición y el magisterio de la Iglesia
Católica.
7. El modelo de hombre perfecto que pretendemos, tiene su realización histórica en Jesucristo y en su Madre María, cuyas vidas y mensajes nos enseñan de hecho a discernir los valores que hacen al hombre y a la mujer y los contravalores que lo degradan. Proponemos pues, como ejemplo perfecto de realización humana a Jesucristo, Camino, Verdad y Vida que nos amó a todos con su Divino Corazón y con preferencia a
los humildes, los pobres y los pecadores.
8. Conscientes de nuestras limitaciones para realizar y promover este ideal perfecto de vida, asumimos una actitud sincera de constante conversión que, con nuestro empeño y la fuerza del Espíritu nos permita hacer el cambio necesario para ir escalando las cimas de la perfección humana y cristiana, confortados por la alegre esperanza de los hijos de Dios.ma

objetivos del proyecto educativo

Los objetivos de nuestro P.E.I. son:

1. Inculcar los valores espirituales que lleven al estudiante a aprender en la escuela de Jesús Maestro, las virtudes de su corazón: la mansedumbre, la humildad, la misericordia y a mostrar con la práctica su compromiso cristiano.
2. Guiar al estudiante en el desarrollo progresivo de sus actitudes personales, capacidades intelectuales y aptitudes transformadoras, para que se convierta en un ser social activo y en agente de cambio cultural.
3. Promover constantemente la participación de la comunidad educativa, de manera activa, responsable y comprometida, en el logro de una sana convivencia fundamentada en el rigor académico y la exigencia disciplinaria.
4. Preservar, fomentar y difundir los valores de la cultura ciudadana y la propia Identidad Nacional en la búsqueda de una cultura de Paz.
5. Formar personas íntegras que respeten los valores fundamentales de las relaciones humanas y que tengan conciencia de la relación con su entorno. de proyectos de vida basados en valores y en la concepción de cristianos comprometidos con la sociedad actual. Por otra parte, el Seminario Menor apoya el descubrimiento de la vocación sacerdotal, realizando seguimiento a quienes sientan éste llamado.

En la actualidad, el Seminario Menor Arquidiocesano es dirigido por Sacerdotes nombrados por el Señor Arzobispo, y está afiliado a la Confederación Nacional de Centros Educativos Católicos (CONACED). Es un Colegio de carácter privado, sin ánimo de lucro y su P.E.I. acata y respeta toda la legislación vigente en materia educativa, aplica sus normas disciplinarias con el espíritu de la Escuela Católica, orientado hacia la promoción de un ambiente pedagógico en el que prima el amor, la comprensión, el respeto mutuo, la convivencia, la disciplina y la exigencia.

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