
Crecimiento y madurez espiritual a partir del Evangelio de Cristo y los valores familiares e institucionales.
Fortalecimiento de las habilidades y talentos en su proyecto de vida a partir de la expresión corporal y teatro.

Fortalecimiento del trabajo en equipo.

Estrategias de relaciones sociales e interpersonales a partir de la buena comunicación.

Reconocimiento del otro desde sus habilidades y necesidades: empatía.